¡Que prospere el periodismo!

(3 de mayo de 2015) Mensaje conjunto de Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU, Irina Bokova, directora general de la Unesco y Zeid Ra’ad al Hussein, alto comisionado de la ONU para los Derechos humanos, con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa)
¡Que prospere el periodismo! Este es el lema del Día Mundial de la Libertad de Prensa de este año. En 2015, los Estados están acelerando sus esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y establecer una nueva agenda mundial para el desarrollo sostenible. La libertad de expresión y la libertad de prensa son esenciales para lograr resultados en todos los niveles.

Para que la paz sea duradera y el desarrollo sea sostenible deben respetarse los derechos humanos. Toda persona debe tener libertad para buscar, recibir y difundir conocimientos e información por cualquier medio de comunicación, tanto por vía electrónica como no electrónica. El periodismo de calidad permite a los ciudadanos adoptar decisiones sobre el desarrollo de sus sociedades con conocimiento de causa, y se esfuerza por sacar a la luz la injusticia, la corrupción y el abuso de poder.

Para ello, el periodismo debe tener la posibilidad de prosperar, en un entorno propicio en el que los periodistas puedan trabajar con independencia, sin interferencias indebidas y en condiciones de seguridad. Recientemente, el mundo ha presenciado horrendos ataques contra los periodistas; al menos un periodista es asesinado cada semana, en zonas de conflicto o fuera de ellas. Debemos redoblar esfuerzos para incrementar la seguridad de los periodistas y poner fin a la impunidad. Ese es el objetivo del Plan de Acción de las Naciones Unidas sobre la Seguridad de los Periodistas y la Cuestión de la Impunidad, liderado por la UNESCO con el apoyo de otras entidades de las Naciones Unidas.

Necesitamos que se expresen y se oigan todas las voces, especialmente las de las mujeres. Veinte años después de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, las mujeres siguen teniendo una presencia insuficiente en los medios de comunicación, tanto en la toma de decisiones como en la cobertura de los asuntos. Esto es algo que no podemos tolerar. Los hombres y las mujeres deben participar en igualdad de condiciones en la creación y la difusión de la información.

La libertad de expresión y la libertad de prensa no son artículos de lujo que puedan esperar hasta que se alcance un desarrollo sostenible: posibilitan el disfrute de todos los derechos humanos y son, por tanto, fundamentales para la buena gobernanza y el Estado de derecho.

Este es hoy nuestro mensaje: ¡que prospere el periodismo!
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Apoyando el comunicado de la ONU, y a modo de reflexión crítica, desde APCA también nos hacemos eco del reciente informe elaborado por FREEDOM HOUSE, en relación al repliegue que sufre a nivel global la libertad de prensa.

Sirvan también estos datos para calibrar el contexto que el actual Ministro de Justicia, don Rafael Catalá, ha elegido para sus desafortunadas declaraciones a favor de la penalización de cualquier filtración informativa, que con unos cuestionables criterios de “protección” a la presunción de inocencia, en realidad parecen escoger, señalar, reconocer y juzgar a dedo a sus culpables incluso antes de suceder el “delito”.

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La libertad de prensa en el mundo cae a su nivel más bajo en quince años

Washington, 29 abril (EFE).- La libertad de prensa en el mundo cayó en 2014 a su nivel más bajo en quince años, afectada por un uso creciente de leyes restrictivas, la violencia física contra los periodistas y la presión generada por la propiedad estatal de los medios, según un informe difundido por Freedom House.

“Solo el 14% de los habitantes del mundo, 1 de cada 7, viven en países donde hay una prensa libre”, dijo Jennifer Dunham, principal autora del informe anual sobre el estado de ese derecho en el mundo de la organización Freedom House, en una conferencia de prensa celebrada en Washington.

De los 199 países estudiados por la organización, 63 fueron calificados como “libres” para los medios de comunicación (un 32%), entre ellos Estados Unidos y buena parte de Europa, incluida España; mientras que 65 países se consideran “no libres” (un 32%) y otros 71 son “parcialmente libres” (un 36%).

La nota media de la libertad de prensa a nivel global es de 48,5, su nivel más bajo desde 1999, y el declive se hizo sentir en todas las regiones del mundo excepto el África Subsahariana, que mejoró ligeramente, según Freedom House, que viene elaborando ese estudio desde 1980.

Grecia es el país donde más ha descendido la libertad de prensa entre 2010 y 2014, con 21 puntos menos en una escala de cien, según el informe, que otorga a cada nación una puntuación sobre la base de que 0 es el máximo de libertad y 100 el mínimo. “Cuando la crisis económica golpeó a Grecia, sus problemas estructurales se exacerbaron” y aumentaron “las presiones políticas” sobre los medios y los “casos legales contra periodistas”, resumió Dunham.

En 2014, los países del mundo donde más decayó la libertad de prensa fueron Libia y Tailandia, con una puntuación de 73 y 75, respectivamente; seguidos de Sudán del Sur (68), Egipto (73), Grecia (51), Hong Kong (41) y Honduras (41); y también descendió con especial fuerza en Perú (47) y Venezuela (81).

En Estados Unidos, el índice de libertad de prensa descendió un punto, hasta 22, algo que Freedom House achaca a “las detenciones, acoso y duro tratamiento a los periodistas por parte de la Policía” durante las protestas de agosto en Ferguson (Misuri).

España tiene una puntuación de 28, idéntica a la del año pasado, ligeramente por detrás de Polonia (26), Reino Unido (24), Francia (23), Alemania (18) y Portugal (18); y por delante de Italia (31), donde Freedom Press dice que la prensa solo es “parcialmente libre”.

Una de las principales razones del declive global, según Freedom House, es “la aprobación en varios países de leyes de seguridad o secreto oficial que establecen nuevos límites a la libertad de expresión”, entre ellos en Tailandia, Turquía y Rusia; además de las detenciones de periodistas en Azerbayán, Egipto y Etiopía.

Otros factores son el creciente número de áreas inaccesibles para los periodistas, como las controladas por el Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, y las amenazas y violencia contra periodistas, como la que se registra en México y parte de Centroamérica.

A ello se suma la concentración de medios en poder del Estado en Rusia o Venezuela, y un uso de la propaganda “más agresivo” en Rusia y China para intimidar a los periodistas independientes.

Noruega y Suecia son los países con más libertad de prensa en el mundo (10 puntos cada uno), mientras que las peores puntuaciones son para Corea del Norte (97), Uzbekistán (95), Turkmenistán (95), Eritrea (94), Crimea (94), Bielorrusia (93), Cuba (91), Siria (90) e Irán (90).